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1月29日
aume Sanabras
Cons. Delegado de EKM Group Human Capital
Miembro del Forum Millora Contínua
Por supuesto. Un líder está exclusivamente para servir a los demás. Si no es así no puede ser un buen líder. Liderar es actuar como servidor de un equipo de personas que lucha por una causa. Solo sirviendo a los demás se generan adhesiones masivas para una causa. La visión del líder genera en el equipo una causa por la que luchar, un objetivo a perseguir, una ilusión por conquistar. El líder conduce al equipo hacia la causa, hacia el futuro. La visión del líder debe ser creíble, fiable y generar adhesión.
¿Por qué el líder visiona una causa por la que luchar? El líder busca lo mejor para el grupo y para conseguirlo se pone delante de la batalla e impulsa a los demás a seguir. Su actitud valiente siempre supone un gran riesgo y esto genera adhesión entre sus seguidores.
¿Por qué arriesga un líder? Arriesga por una causa que genera ilusión y que nos reta a todos los seguidores para participar en un logro colectivo difícil pero retador y posible. La unión crea la fuerza, el espíritu colectivo rompe barreras y supera los obstáculos. El equipo se hace invencible. Es precisamente este sentido épico de la vida y de la misión del líder en la vida lo que mueve al líder a enfrentarse a grandes retos. El reto es lo que le motiva, superar el reto es lo que hace sentir bien al líder. El reto auto-realiza al líder. El reto pero, es condición necesaria pero no suficiente para que surja un gran líder que arrastre masas.
Lo que definitivamente define al gran líder es el servicio para la comunidad, para el equipo, para los demás. El ansia de ser útil para los demás. El amor por los demás. Cuando convertimos el reto en una acción de vocación trascendente entonces aparece la figura del líder en su plenitud. Un líder que lucha por el conjunto, que lucha por el proyecto colectivo. Un líder que convierte el liderazgo en un acto de servicio, en un acto de humildad, en un acto de generosidad para con el colectivo de personas al que sirve i al que ama. Este sentimiento de utilidad para el grupo es la mayor recompensa que puede tener el líder. Este sentimiento canaliza todo su esfuerzo, capitaliza sus capacidades y le impulsa definitivamente a luchar con fuerza y sin miedo por la causa colectiva.
Queremos saber tu opinión
Josep Torrent
Director Comercial de Ceigrup Torrent-API
Miembro del Forum Millora Contínua
Por su propia naturaleza un líder debe tener un elevado sentido de la autorrealización y del sentido de la utilidad. Sin ellos la motivación necesaria para seguir adelante simplemente no existiría.
La autorrealización implica:
- En primer lugar, una cualidad intrínseca del líder, sin la cual no habría llegado a ser lo que es: la necesidad constante de mejora y superación, combinada con una insatisfacción sana y controlada que le impulsa a buscar continuamente nuevos logros.
- En segundo lugar, una capacidad de autocrítica que le permita cubrir esa necesidad de mejora ya mencionada, aplicando soluciones a los problemas actuales para evitar su reiteración futura.
- Por último, la implicación y motivación de sus colaboradores en dicha empresa, haciéndoles partícipes de cada uno de los nuevos retos que van surgiendo.
Estos factores son decisivos para dirigir una empresa en constante evolución, donde todos sus elementos personales aúnan fuerzas para la consecución constante de nuevos objetivos y una mejora de su quehacer diario, evitando el estancamiento de su actividad. Es característico de los líderes su constante búsqueda de nuevos campos de actuación, bien mediante la transformación constante de su empresa, ampliando el espectro de su actividad, bien mediante la adquisición de nuevas experiencias en empresas de diferentes sectores, en el caso éste último de los líderes directivos de compañías pertenecientes a otros.
Todo ello obtiene la combinación perfecta con el sentido de la utilidad, esto es, la capacidad de aplicar nuestros medios materiales a la obtención de los resultados perseguidos y de optimizar los recursos de que disponemos en esa tarea común. Y esto sin tener en cuenta la gran utilidad que ese espíritu de mejora y esa visión de futuro del líder implica para el conjunto del grupo.
En esa capacidad constante de evolución se enmarca el análisis de las señales que el líder recibe de todas partes y su interpretación para detectar cualquier cambio que pueda producirse a medio o corto plazo y así poder crear la correcciones necesarias para afrontar el futuro.
Uno puede imaginarse el sentido de autorrealización y de utilidad que habrá sentido aquel amigo mío, empresario del sector inmobiliario, que a principios del año 2006 pronosticó que durante el 2007 se produciría un parón en su sector y tomó las decisiones para afrontar la nueva situación. Puedo asegurar que, cuando en Enero de 2006 me advertía, pensé que estaba en lo cierto, pero que exageraba. La sorpresa ha sido ver cómo sus pronósticos se han cumplido y a él no le ha pillado. Su mérito fue combinar el conocimiento de la información con la observación de todo aquello que sucedía a su alrededor.
Ahora es un líder con una empresa saneada y una gran liquidez, que ha ganado prestigio ante sus proveedores (entre los que se encuentran bancos y cajas de ahorro) y que tiene un montón de oportunidades de negocio. Sus colaboradores, que ya tenían un grado elevadísimo de confianza en él, tienen ahora el privilegio de estar muy cerca de alguien que resulta ser un líder con visión, altamente autorrealizado y feliz porque con su visión ha resultado ser de gran utilidad para su grupo.
A día de hoy su reto es no bajar la guardia y continuar buceando en la información y en la observación de los pequeños y grandes detalles que la sociedad le va deparando para que con su visión pueda seguir afrontando el futuro con el mismo éxito.
En definitiva, la capacidad de autorrealización y el sentido de utilidad es consustancial al líder, generador principal de su motivación, aunque estimo que deben ser cualidades deseables para todos, moduladas, claro está, según las circunstancias personales de cada uno, y extrapolables a todos los aspectos de la vida, por lo que implican de mejora personal y fuente de satisfacción y felicidad.
Josep Torrent
Director Comercial de Ceigrup Torrent-API
Miembro del Forum Millora Contínua
Por su propia naturaleza un líder debe tener un elevado sentido de la autorrealización y del sentido de la utilidad. Sin ellos la motivación necesaria para seguir adelante simplemente no existiría.
La autorrealización implica:
- En primer lugar, una cualidad intrínseca del líder, sin la cual no habría llegado a ser lo que es: la necesidad constante de mejora y superación, combinada con una insatisfacción sana y controlada que le impulsa a buscar continuamente nuevos logros.
- En segundo lugar, una capacidad de autocrítica que le permita cubrir esa necesidad de mejora ya mencionada, aplicando soluciones a los problemas actuales para evitar su reiteración futura.
- Por último, la implicación y motivación de sus colaboradores en dicha empresa, haciéndoles partícipes de cada uno de los nuevos retos que van surgiendo.
Estos factores son decisivos para dirigir una empresa en constante evolución, donde todos sus elementos personales aúnan fuerzas para la consecución constante de nuevos objetivos y una mejora de su quehacer diario, evitando el estancamiento de su actividad. Es característico de los líderes su constante búsqueda de nuevos campos de actuación, bien mediante la transformación constante de su empresa, ampliando el espectro de su actividad, bien mediante la adquisición de nuevas experiencias en empresas de diferentes sectores, en el caso éste último de los líderes directivos de compañías pertenecientes a otros.
Todo ello obtiene la combinación perfecta con el sentido de la utilidad, esto es, la capacidad de aplicar nuestros medios materiales a la obtención de los resultados perseguidos y de optimizar los recursos de que disponemos en esa tarea común. Y esto sin tener en cuenta la gran utilidad que ese espíritu de mejora y esa visión de futuro del líder implica para el conjunto del grupo.
En esa capacidad constante de evolución se enmarca el análisis de las señales que el líder recibe de todas partes y su interpretación para detectar cualquier cambio que pueda producirse a medio o corto plazo y así poder crear la correcciones necesarias para afrontar el futuro.
Uno puede imaginarse el sentido de autorrealización y de utilidad que habrá sentido aquel amigo mío, empresario del sector inmobiliario, que a principios del año 2006 pronosticó que durante el 2007 se produciría un parón en su sector y tomó las decisiones para afrontar la nueva situación. Puedo asegurar que, cuando en Enero de 2006 me advertía, pensé que estaba en lo cierto, pero que exageraba. La sorpresa ha sido ver cómo sus pronósticos se han cumplido y a él no le ha pillado. Su mérito fue combinar el conocimiento de la información con la observación de todo aquello que sucedía a su alrededor.
Ahora es un líder con una empresa saneada y una gran liquidez, que ha ganado prestigio ante sus proveedores (entre los que se encuentran bancos y cajas de ahorro) y que tiene un montón de oportunidades de negocio. Sus colaboradores, que ya tenían un grado elevadísimo de confianza en él, tienen ahora el privilegio de estar muy cerca de alguien que resulta ser un líder con visión, altamente autorrealizado y feliz porque con su visión ha resultado ser de gran utilidad para su grupo.
A día de hoy su reto es no bajar la guardia y continuar buceando en la información y en la observación de los pequeños y grandes detalles que la sociedad le va deparando para que con su visión pueda seguir afrontando el futuro con el mismo éxito.
En definitiva, la capacidad de autorrealización y el sentido de utilidad es consustancial al líder, generador principal de su motivación, aunque estimo que deben ser cualidades deseables para todos, moduladas, claro está, según las circunstancias personales de cada uno, y extrapolables a todos los aspectos de la vida, por lo que implican de mejora personal y fuente de satisfacción y felicidad. 1月22日
Los siete secretos de un amor para toda la vida
(Mujer Nueva, 2001-11-20) Por Carlota de Barcino* |
| Es un matrimonio que claramente funciona y gratifica
| Cuando Bartolomé habla de Maria Luisa, la más tierna de sus sonrisas ilumina su rostro. No hay mujer más elegante, atractiva, buena y hermosa que su esposa. Y no puede imaginar un viaje de negocios sin su compañía: ella es su mejor “relaciones públicas”, animada conversadora en cualquier idioma, sensible y delicada con los compañeros de trabajo de su marido, y con sus esposas. De hecho, no recuerda un solo viaje en que no hayan sido generosamente agasajados por sus anfitriones con una entrañable cena familiar.
Bartolomé refleja en su mirada que el matrimonio ha llenado su vida con todo lo que una persona podría desear. Se siente seguro, realizado, y es siempre un placer programar sus viajes y momentos a solas con su mujer.
Ella lo sabe todo sobre él; y él conoce hasta los más íntimos sentimientos de ella. De vez en cuando discuten, pero saben cómo reconciliarse. Es un ejercicio que sale casi de manera natural. En realidad, Maria Luisa y Bartolomé no están en su fase de “luna de miel”. Cuarenta años de matrimonio, cuatro hijos y cinco nietos no han hecho más que consolidar su amor. Se conocieron siendo muy jóvenes, y desde entonces están profundamente enamorados.
Está claro que Maria Luisa y Bartolomé, al igual que muchas parejas que conocemos, han logrado la felicidad en el matrimonio: su amor es para toda la vida. Han comprendido que una relación satisfactoria y duradera no sucede al azar, sino que la vida matrimonial está llena de momentos para construirla con mayor solidez, a través de una amplia variedad de detalles y manifestaciones de amor.
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| Pensar que el otro es el importante
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LOS SECRETOS DE UN AMOR PROFUNDO, TIERNO Y DURADERO
1. Busca siempre el segundo lugar
“Poner al otro por encima de uno mismo”. Muchos de los matrimonios que se rompen lo hacen por no vivir esta sencilla máxima. El egoísmo no funciona en un matrimonio. A menudo las parejas son más egoístas entre sí que con sus amigos. Se preocupan por estar al tanto de los éxitos y acontecimientos en la vida de sus amigos, por buscar áreas de interés común, y ceder para evitar romper una amistad. Y sin embargo, no ponen la misma energía cuando se trata de la relación con su esposo/a.
Los mejores matrimonios son aquellos en los que rige el principio de dar en lugar de recibir, donde los esposos colocan las necesidades, aspiraciones, esperanzas y sueños de su pareja por delante de los propios.
Si uno de los dos pone en práctica este principio con constancia, es altamente probable que el otro responda de manera recíproca y espontánea con el mismo amor, cariño, entrega y consideración.
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| Buscar la felicidad del cónyuge en los comentarios
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2. Sé generoso en tus halagos
Al menos una vez al día, busca algo positivo que decir a tu esposo/a. Siempre puedes encontrar en la otra persona algo que sea noble, correcto, puro, amable, admirable, excelente o digno de ser alabado. Piensa en estas cosas, pon atención a lo largo del día. Para asegurar un amor para toda la vida, debes ser el “fan número uno” de tu esposo/a.
Samuel Johnson escribió en el s. XVIII: “El aplauso de un solo ser humano tiene grandes consecuencias en la vida de una persona”. El famoso psicólogo John Gottman, que estudió a 2.000 matrimonios, afirma que por cada comentario o acción negativa se precisan al menos cinco positivas que las puedan contrarrestar, para que el amor de la pareja se mantenga fresco. Gottman recomienda todos los piropos, sonrisas y manifestaciones de ternura posibles, al tiempo que advierte contra la crítica, el rencor y las actitudes defensivas.
Así pues, halaga a tu esposo/a por todo aquello que es admirable en él/ella. Si es honrado/a, dile cuánto te agrada que lo sea; si es fiel, explícale lo maravilloso que es poder contar siempre con él/ella; si es dependiente o inseguro/a, dile lo bien que te sientes pudiendo apoyarle y sintiendo cuánto cuenta tu opinión; y si está muy seguro/a de sí mismo/a, puedes expresar la seguridad que esa virtud te aporta también a ti.
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| La unión hace la fuerza
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3. En tiempos de crisis, sed uno solo
Nada une más a unos esposos que permanecer unidos en tiempos de crisis. El psicólogo Paul Pearsall, autor de “Laws of Lasting Love” describe cómo la fortaleza de su esposa, siempre a su lado durante el tiempo en que se enfrentó a un terrible cáncer, le ayudó a superar los fatalistas pronósticos de sus doctores. Pearsall relata cómo su mujer le agarró con fuerza y le llevó de un médico a otro hasta que dieron con uno que pudo salvar su vida: “éramos uno solo; nos movíamos a un tiempo, con la esperanza de encontrar un doctor que no confundiera el diagnóstico con un veredicto. Nunca habría podido caminar a mi curación por mí mismo”.
Otro caso muy conocido es el del actor Christopher Reeves. Una caída mientras cabalgaba produjo al protagonista de “Superman” una paraplejia irreversible. El libro escrito por su esposa, “Still Me”, ha batido records de ventas narrando cómo su matrimonio alcanzó plenitud a partir de ese momento. La fortaleza de esta mujer y su apoyo incondicional sostienen la voluntad de su marido por seguir viviendo. Y ambos han sido capaces de encontrar la felicidad permaneciendo unidos ante las dificultades más terribles.
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| Compartir materialmente el tiempo
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4. Pasar mucho tiempo juntos
Es un mito que las parejas felices tienen vidas, intereses y actividades independientes. Para escribir su libro “Lucky in Love: The Secrets of Happy Couples and How Their Marriages Thrive”, la psicóloga Catherine Johnson entrevistó matrimonios de todos los Estados Unidos que llevan casados entre 7 y 55 años. Más de la mitad describieron su matrimonio como “muy feliz”.
Johnson se dio cuenta de que una característica común a todas las parejas felices era que pasaban bastante tiempo juntos, a pesar de no compartir los mismos intereses. En su opinión, la idea de que “es esencial mantener identidades separadas” es errónea. Estas parejas supieron encontrar una “identidad compartida”. A lo largo del tiempo, habían dejado de sentirse “individuos” y se sentían “casados” en lo más profundo de su corazón. Si este proceso no se da, el matrimonio tendrá problemas.
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| Siempre hay un aspecto positivo
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5. Cree siempre lo mejor, y no lo peor, de tu esposo/a
Seguramente habrán oído en alguna celebración religiosa del matrimonio, la famosa lectura que termina con la frase: “El amor todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.
Éstas son las pautas para creer siempre lo mejor del otro.
Lamentablemente, muchas parejas despojan a su relación de toda alegría, esperanza y amor, simplemente porque olvidan los aspectos positivos de su pareja y ven sólo lo negativo. Y esto tiene terribles consecuencias en el matrimonio.
El escritor John Powell indica acertadamente: “Son las actitudes las que hacen que una misma experiencia sea agradable o dolorosa”. En el matrimonio también sucede así: es necesario mantener una actitud positiva hacia la pareja, educando los ojos y la mente para encontrar lo positivo que tiene incluso el rasgo que menos agradable nos resulta:
- Si crees que tu esposa es “chismosa”, dale a ese rasgo la característica de una cualidad: es sociable, abierta y expresiva, y sus comentarios nunca son hirientes.
- Si sientes que tu esposo habla demasiado, trata de ver que podría ser introvertido, huraño y difícil de trato. Y de esta manera, siempre sabes cómo piensa y se siente.
- Si crees que tu pareja es demasiado “seria y aburrida”, trata de agradecer que siempre dará a las cosas el peso y la importancia que merecen, que ponderará lo que dice y hace, evitando malos entendidos y discusiones impulsivas.
- Si te parece que el otro es “demasiado débil y no sabe decir que no”, valora su buen carácter, su amabilidad, su capacidad de comprender y ayudar a los demás.
- En lugar de calificar a tu esposo como “demasiado estricto”, seguro que puedes describirlo también como disciplinado, maduro, reflexivo y fiel a sus principios.
- Además de “excesivamente extrovertida”, es muy probable que tu mujer sea a la vez vitalista, positiva, entusiasta y alegre.
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| No perder ocasión de expresar el amor
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6. Expresa tu amor frecuentemente y con creatividad
“Hola, cariño. Sólo te escribo esta notita para que sepas cuánto te quiero y te echo de menos. ¡Date prisa en volver junto a mí!”.
Jennifer sonríe cada vez que lee ese papelito doblado que ha guardado durante meses en su bolso. Durante sus siete años de matrimonio, se ha visto obligada a viajar mucho por su trabajo en una empresa consultora. Cuando llega a un hotel, se siente sola y desanimada. Pero William lo sabe y ha logrado suavizar esos sentimientos mostrándole su amor de mil maneras distintas. Ella sonríe y se ilumina su expresión cuando recuerda los divertidos detalles de su marido: cartas escondidas en su maleta, postales, poesías, regalitos, fotos y hasta galletas, su chocolate favorito o unos caramelos... “Me siento como en casa cuando descubro sus detalles: todo me recuerda cuánto me ama, y me ayuda a seguir adelante a pesar de echarle tanto de menos”.
Piensa tú también en qué forma especial e inesperada puedes sorprender a tu esposo/a, recordándole que es lo más importante de tu vida.
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| Decidir que es lo prioritario
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7. Haz de vuestro matrimonio tu prioridad
La psicóloga Judith Wallerstein, en un estudio sobre 50 matrimonios felices, destaca que todos ellos declararon que construir un matrimonio sólido y duradero había sido el compromiso más importante de toda su vida de adultos. Es un gran consejo para asegurar un amor para toda la vida.
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DECÁLOGO DEL MATRIMONIO FELIZ
| 1.
| Nunca estéis enfadados los dos a la vez.
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| 2.
| No os gritéis jamás, a no ser que la casa se incendie.
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| 3.
| Si uno de los dos debe ganar una discusión, deja que sea el otro.
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| 4.
| Si tienes que criticar, hazlo con amor y delicadeza.
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| 5.
| Nunca menciones errores del pasado.
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| 6.
| Olvídate del mundo entero antes que de tu pareja.
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| 7.
| Nunca os vayáis a dormir sin haber hecho las paces por una discusión.
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| 8.
| Al menos una vez al día, hazle un comentario amable o ten un gesto de amor.
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| 9.
| Cuando te hayas equivocado, admítelo y pide perdón. Si se equivoca, perdónale.
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| 10.
| Se necesitan dos para una pelea, y quien no tiene la razón es normalmente el que más habla |
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* Adaptación del trabajo del mismo título de Victor M. Parachin, escritor independiente de California del Sur, EEUU (publicada en Catholic Twin Circle, 22.09.1996)
|  1月21日
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